covid19

Crianza, MSPE
Confinadas

Llevamos 10 días encerradas por confinamiento, mi hija de dos años y tres meses y yo. Nuestra rutina ha quedado pulverizada por completo, y cada día me preocupa más su bienestar psicológico y emocional. Porque un niño más mayor puede entender porque está en casa, y un bebé es más fácil de manejar, pero mi hija debe pensar porque narices está “castigada”. Yo estoy agotada mentalmente porque tengo que hacer de payaso 24 horas yo sola cambiando de actividad cada 20 minutos y porque ella me preocupa.