bebe, maternidad, MSPE

¡Peligro! Estamos en casa

Nuestra casa no está preparada para bebés como la guardería, y por mucho que quitemos elementos potencialmente peligrosos, siempre pueden ocurrir accidentes, especialmente cuando los bebés empiezan a moverse y coger cosas.

El tiempo necesario para que pase algo es…¡un microsegundo! Un instante que te despistas, y zás, ha pasado algo.

Hay algunas precauciones obvias: tapar los enchufes con proyectores, esconder los productos de limpieza…pero es inevitable… pasan cosas.

Protectores en los enchufes ¡siempre!

Voy a hacer un repaso de las cosas que me han ocurrido a mí, todas bastante habituales:

  • Caerse el bebé del sofá o cama: todo el mundo piensa “a mi no me pasará esto”. Pero pasa. Tener al bebé al lado, mirar un momento a otro sitio y zás, se da la vuelta y al suelo. Ni lo has visto. Yo intentaba asegurar el sofá con sillas al lado, pero una vez no lo hice y pum. Otra vez se desató la protección de la cama y ale, bebé al suelo. Yo nunca he ido a urgencias por estas caídas porque era poca altura y la niña aparte del susto nunca se hizo nada grave. Se recomienda llevar al niño a urgencias si vemos que se duerme o que está raro.
  • Tragar algún objeto: A partir de los 8-9 meses se lo llevan TODO a la boca. Hay que ir detrás de ellos y vigilarles muy bien, pues esto es muy peligroso. Pese a hacerlo, un día Carmen empezó a toser y a tener arcadas, y de repente vomitó un poquito de leche. Pero respiraba bien y no parecía tener la garganta obstruida. A los 20 minutos, otra vez. Y a los 10 minutos otra. Yo ya estaba teléfono en mano llamando a mi padre para ir a urgencias. Entonces le metí la mano en la boca a ver si le sacaba algo, y si, saqué una hojita chiquitita que no sé de donde la cogió porque no tengo plantas con hojas pequeñas. Se le había quedado pegada a la garganta y le daba angustia. Un susto morrocotudo.
  • Pillarse los dedos con un cajón o una puerta: aunque se protejan las puertas de casa puede pasar en casa de un familiar o un amigo. Carmen Manuela pone bien las manitas para que no le pase otra vez después de quedarse amarga la primera vez.
  • Coscorrón contra mueble bajo: al empezar a andar y querer correr, se tropiezan. Con tan mala pata que un tropezón le hizo darse con un mueble en la frente, que por suerte no era puntiagudo.

Esa manita…

Así que ya veis que estar en casa solas a veces es un sinvivir, y no la pierdo de vista. Ahora que ya anda corro rauda pues en ese instante que no la veo a ver si…¡va y se me mata!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *