maternidad

Dormir con mi bebé

Dice el famoso Dr. Estivill que el colecho crea niños inseguros y dependientes, que no podrán despegarse de sus padres y dormir sin ellos.

Yo la verdad es que a este señor no le entiendo nada. No sé si aplicó sus métodos con sus hijos, y si lo hizo me gustaría preguntarle que sintió acallando sus instintos naturales, por ejemplo, el de coger a un bebé cuando llora.

Yo no me planteé si iba a dormir con mi hija o no antes de que naciera. Monté la cuna y la puse en mi habitación, porque si que veía muy claro que en otra habitación no iba a poner a un recién nacido, ahí solito. Cuando me la llevé a casa, tan pequeñita, no me salió dejarla en otra cuna que no fuera la “cuna de mi sobaco”.

No sé si será por eso o no, pero Carmen Manuela ha dormido siempre fenomenal. Hasta los 3 meses sólo se despertaba para las tomas y a partir de los 3 meses ha dormido del tirón, de 22 o 23 horas a 7, 8 o 9 de la mañana. No he pasado ninguna noche en blanco de momento, lo que considero un milagro. Algunas noches lloriquea un poco en sueños, entonces la acaricio y se calma. Ahora de más mayor me busca en la cama, e incluso se agarra a mi brazo y se tranquiliza. Al despertar se gira y me sonríe, contenta de verme. Creo que nunca he tenido despertares tan bonitos.

                                           La cuna sobaco es la mejor

Igual de bien que duerme conmigo duerme con sus abuelos, así que el argumento de que el bebé sólo podría dormir bien conmigo no ha resultado válido.

Yo diría que saber que su madre está ahí y que no está sola debe darle a mi niña seguridad y tranquilidad, y no al revés. Ya tendrá tiempo de aprender que hay gente que no es amable con ella, pero de momento quiero que comprenda que tanto yo como sus familiares atendemos sus necesidades y la queremos.

 

 

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